Descripción

Es posible descargar gratis en mp3 su amplio catálogo musical. En “Broken Reality” despliega algunas de sus virtudes más destacables: la creación de atmósferas cargadas de tensión, la gestación de sonidos que estimulan la imaginación visual, la producción impecable, cargada de detalles, y la capacidad de producir piezas inclasificables dentro de los cánones genéricos tradicionales.

La canción funciona como un híbrido en el que convive armoniosamente una instrumentación típica del rock, bases rítmicas de hip-hop y experimentación electrónica característica de la música ambient y el noise.

Los golpes de la batería marcan un ritmo lento pero cargado de tensión. Desde este momento se hace evidente la habilidad de producción de MacLeod, que logra un sonido orgánico y auténtico en una batería secuenciada electrónicamente. La línea de bajo que complementa la sección rítmica le da identidad al tema, un toque de suspenso, sensualidad y misterio digno de un thriller.

 A medida que avanza el tema, MacLeod comienza a incorporar elementos electrónicos, algunos de forma sutil y otros de forma evidente. Esta mezcla entre lo electrónico y lo orgánico crea un contraste interesante, especialmente cuando el sintetizador introduce una melodía robótica, digna de una película de ciencia ficción.

Esta melodía es la que dictamina el dinamismo del tema. Los sonidos del sintetizador cumplen una función casi lírica, marcando la estructura del tema que, a pesar de ser instrumental, puede dividirse en una estructura de verso-coro-verso si seguimos los distintos temas que el sintetizador toca.

Kevin MacLeod se vale en su composición de un recurso difícil de dominar como lo es la repetición. Justamente, el tema se asemeja, más que a una línea que va in crescendo, a un círculo que gira sobre su propio eje. Pasa una y otra vez por los mismos elementos: el mismo patrón rítmico, la misma cadencia del bajo, las mismas melodías electrónicas. Sin embargo, en ningún momento se vuelve reiterativo o monótono. Un adjetivo más adecuado sería, sin duda, hipnótico.

En este último punto puede apreciarse la estética de MacLeod, su concepción de la música en escenas, como estados de ánimo que acompañan ya sea a imágenes concretas en formatos audiovisuales o a imágenes mentales.

El compositor pareciera dejar al oyente la responsabilidad de atribuir significados a su música. Piezas como «Broken Reality» estimulan la subjetividad individual, delegan en la persona que las escucha la responsabilidad, o más bien la posibilidad, de decidir si son temas que transmiten este o aquel estado de ánimo, o ninguno en absoluto.

Esto explica la popularidad y la reputación de la música de MacLeod entre cineastas y desarrolladores de videojuegos independientes, que encuentran una mina de oro creativa en los temas de MacLeod. Su política de distribución gratuita favorece a otros artistas, que encuentran la posibilidad de expandir sus creaciones a nivel sonoro, de ambientar sus universos musicalmente, todo esto con la libertad que permite esta tendencia cada vez más frecuente de parte de algunos músicos de renunciar a los derechos de autor.