• Para apreciar la música actual es preciso empaparse de aquello que denominan clásico. Educar el oído es uno de esos detalles que ha perdido importancia por el ascenso de corrientes populares que niegan el pasado. Pero lo cierto es que se muestra como una labor necesaria entender lo clásico para hacer críticas adecuadas. Es por esto que añadimos al repertorio a Mozart, un representante que se debe repasar obligatoriamente en la historia de la música. Este fue un compositor y pianista nacido en Viena que realizó más de 600 piezas distribuidas en múltiples modalidades. Tal fue la influencia de su obra que Beethoven lo tomó como uno de sus grandes maestros. Ahora nos dedicaremos a revisar una composición ampliamente reconocida en el mundo de las artes llamada Allegro. Incluso los que no tengan una biblioteca musical muy rica podrán identificar este tema tarareándolo con gran fluidez. Ha sido utilizada para películas importantes y como fondo para un sinfín de actividades como el ballet, la danza contemporánea y bailes fusión.
  • Las palabras nunca alcanzan cuando el sonido de la vida desborda nuestra imaginación. ¡Y vaya que esta canción desborda todas las capacidades! Antonio Vivaldi compone para construir olores, texturas y formas; para transportar a su oyente a un mundo que le es ajeno pero que puede reconocer al instante. Si decides vivir la experiencia que ofrece su composición, descubrirás la magia de la transición, el sonido potente de las estaciones y su avance, e, incluso, sabrás a qué suena la primavera. Este primer movimiento de su obra es una experiencia de inicio a fin. No hay nada que no abarque ni describa. Descubre su magia y siente cómo desaparece, poco a poco, el frío del invierno y llega el resplandor de la primavera.
  • Cuando la música duele y nos sumerge en su propia atmósfera, con sus reglas y sonidos, nos encontramos ante una creación singular y en la cual podemos encontrar consuelo y abrigo. Ese tipo de canciones son armonías que se introducen en la piel. A veces pueden pasar desapercibidas y durar toda una vida persiguiéndonos hasta llegar a nosotros. Y en ese momento, en ese maravilloso y único momento, entendemos que siempre la estuvimos buscando. Por ello, en esta oportunidad te traigo una de las más desapercibidas obras de Johan Pachebel, un canto en órgano a la música religiosa que habla con un sonido que llega directo al espíritu y es capaz de mostrarnos algo que creíamos perdido.
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