• Wow. Eso es lo primero que pensé al terminar de escuchar “The Return”, de Alexander Nakarada. En la web puedes encontrarte con cosas muy buenas y de alta calidad, pero esta pieza musical es realmente sorprendente por su contundencia, su complejidad y belleza. Casi podría decir que pocas veces me he topado con una canción tan buena. ¿Crees que exagero? Pues óyela tú mismo. Estoy seguro de que terminarás tan fascinado como yo. “The Return” es música de fondo de excelencia con reminiscencias claras de la música clásica pero con un toque de épica y espectacularidad moderna. Sin dudas, Nakarada es un talento a tener en cuenta.
  • Relájate y déjate llevar por esta hermosa música ambiental que fue creada por el compositor autodidacta Tristan Lohengrin. Se trata de una canción tranquila, ideal para la meditación y la relajación, que de inmediato nos lleva a un ambiente entre medieval, celta y fantástico. El título de la canción (“Un Santuario Pacífico”) es una elección perfecta de este joven compositor francés, quien con apenas unas notas logra trasladar al oyente a un lugar de paz, a nuestro propio y personal santuario. En resumen: una obra maestra libre de regalías que no puedes perderte.
  • Sumérgete en esta aventura musical compuesta y arreglada por el australiano Scott Buckley. Te garantizo que es una experiencia de la que no saldrás inmune. Su bella melodía y la suavidad de la armonía, lograda casi exclusivamente con instrumentos de cuerda, recuerda a las piezas más sentimentales de grandes compositores como Ennio Morricone. De hecho, la música pensada para películas es el género favorito de este compositor, cuyas melodías inspiradoras sin dudas te dejarán conmovido con la potencia y sutileza de las grandes obras musicales. Mi propuesta es que apagues las luces de tu casa, te prepares un café o un té, y te relajes para subir a las alturas vertiginosas de “Titan”.
  • Compartir música es uno de los actos más hermosos y liberadores del mundo. Al menos a mí me provoca siempre cierta esperanza y alegría descubrir a compositores que, en un acto de despojo, entregan a los demás su arte sin cobrarles ni una moneda. Tal es el caso de Kevin MacLeod, músico estadounidense que compuso más de 2000 canciones instrumentales y las puso a libre disposición de quien quiera usarlas o simplemente disfrutarlas. Pero lo mejor de todo es que estas excelentes composiciones están a la altura de los mejores músicos de series, películas y videojuegos. Sus piezas musicales son deslumbrantes y épicas, y por eso quiero invitarte a que apreciemos juntos esta maravillosa composición llamada “The Descent”. Además es una música de fondo ideal para realizar hermosos videos youtube.
  • ¡Qué épico! “Así habló Zaratustra” es una de las composiciones de música clásica más impresionantes y populares del mundo. Una pieza llena de fuerza, de majestuosidad, una obra de arte legendaria. A Richard Strauss, el alemán que la creó, seguro jamás le pasó por la cabeza que la primera fanfarria se convertiría en una de las más usadas en el cine, principalmente en la película de 1968 “Una Odisea en el Espacio” del director Stanley Kubrick. No solo eso, sino que muchísimos creadores para mostrar algo impresionante o magnánimo sienten la obligación de usarla ¿Lo mejor?
  • ¿Qué sucede cuando eres joven, apasionado, músico y trabajas para un equipo de productores? La respuesta es que nacen oportunidades. Mucho antes de unirse y formar un equipo, Kenyon Rossewall y Matthew Luchau eran parte de una casa musical que producía piezas y letras para diferentes géneros musicales, la cual sufrió un recorte de personal y dejó a los dos jóvenes a la deriva. Esto generó la necesidad de crear Twim Musicom, una innovadora productora de audio que se centra en la composición y producción de música para aquellos que tengan por objetivo la creación de sinergia, visibilidad e integración como sello de su trabajo.
  • Kevin MacLeod ha creado una obra dramática y épica que nos convierte en protagonistas. Con tan solo escuchar los primeros segundos de ella nos sentimos parte de un lugar poderoso e imponente que nos recibe envuelto entre tinieblas. Sin embargo, casi de inmediato, un coro de voces va relatando, entre versos y armonías, una historia cambiante, que suplanta la oscuridad del recinto por imágenes de días pasados; días que, de una u otra forma, sentimos muy familiares y que estamos a punto de revivir. ¡Acompáñame a descubrirlos!
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