• Con un nombre como SadMe, es evidente que la propuesta musical de esta banda no será un desfile de felicidad y alegría. Sin embargo, tampoco es acertado pensar que se trata de un grupo histriónico o melodramático. Al contrario, este proyecto de origen ruso se alimenta de lo emocional para producir una música visceral, con mucho carácter sonoro y de gran profundidad poética. En el amplio mundo del rock alternativo, pocas bandas hacen tanto énfasis en lo alternativo como el sexteto liderado por Masha SadMe. Desde la instrumentación particular del grupo, pasando por sus innovadoras composiciones y por su estética única y bien definida, podemos decir que estamos ante uno de los proyectos más emocionantes del rock underground de los últimos años. Por ende, prepárate para sentir emociones intensas: SadMe no sabe producir canciones tibias, solo temas que te hacen sacudir el alma. Invita a la calma y a la introspección, tal como ocurre en Unify, de Madame Snowflake.
  • Al pensar en Rusia, es casi inevitable pensar en el frío y en los duros inviernos. Quizás, por esta razón, resulta tan sorprendente que Carrying Goodness sea una banda emparentada a ese país, pues su sonido se asemeja mucho más al de la escuela punk de la soleada California. Directo desde Moscú, nos llega este trío de pop-punk con una clara influencia de Green Day y Blink-182. Cargados de energía y con un afilado sentido de lo melódico, esta banda rusa no necesita de progresiones de acordes o arreglos complejos. Su propuesta parte de la sencillez para lograr un sonido que, de acuerdo a sus integrantes, busca alcanzar el lado positivo del alma humana.
  • A pesar de que el mundo musical está apegado al gusto universal, también existen propuestas para los outsiders. No referimos a Starmob, una banda que responde a las características del género indie en el sentido más tradicional. Este se puede encontrar en el repertorio actual. Esta agrupación abraza una filosofía artística que incluso sabotea el intento de ubicarla dentro de una clasificación específica. Para escuchar la producción de Starmob, es necesario despojarse de los encasillamientos, aunque se reconozca heredera del indie.
  • Con las grabaciones modernas surgió también la ideal del álbum como una colección de canciones ordenadas según algún criterio. A partir de la década de los 60 y, especialmente, durante los años 70, se popularizó la idea del disco conceptual, álbumes cuyas canciones están emparentadas por motivos líricos, temáticos o sonoros comunes. Incluso, en algunos casos, por una estructura narrativa en la que cada canción cuenta una historia o parte de ella. Monk Turner es un músico estadounidense autoproclamado como el "defensor galáctico del disco conceptual”. En su haber, este multi-instrumentalista cuenta con 25 álbumes conceptuales en los que explora diversos géneros y colabora con gran variedad de artistas. “The Great Journey" es un potente tema liderado por la guitarra eléctrica, una perfecta introducción al vasto universo sonoro de Turner.
  • El pop rock recibe una interpretación única a través del grupo Emerald Park. Actualmente se considera una de las bandas que cuenta con mayor aceptación en el mundo, pero especialmente hacia Europa del norte. Su lanzamiento empezó por medio de una licencia para compartir música gratuita llamada Creative Common. El álbum For tomorrow (2008) fue el preferido de sus seguidores, acumulando 8 millones de oyentes y más de 1 millón de descargas en algunas páginas autorizadas. El éxito de esta agrupación los catapultó a presentarse en escenarios importantes. Un ejemplo de ello es el Festival Midem en Cannes, y los conciertos que dieron en Hamburgo, Londres y Ámsterdam.
  • La música experimental supone, para el oyente novato, un desafío. El hecho de que una pieza musical sea considerada bajo este adjetivo implica que algo en ella desafía los convencionalismos, las estructuras tradicionales y, en los casos más extremos, la mismísima concepción de lo que es la música. Lately Kind  of  Yeah es un  proyecto musical experimental que se gana esta etiqueta por su  sonido innovador, por  su utilización de clústeres tonales y notas repetidas por largas secuencias, por su desdén por las estructuras básicas y por su utilización del  ruido y la saturación de sonidos como parte de su estética. Todas estas características de su música permiten situarlo en el espectro de la música drone y el post-rock.
  • La música de Ray W Smith tiene la cualidad de transportarnos en el tiempo. “Rockin Robin”, uno de los temas de este cantautor estadounidense, es una típica canción de rock ‘n’ roll clásico. Se trata de una canción con un sonido más cercano a las raíces de este género que al rock moderno, con una guitarra eléctrica de tonos limpios con un sonido similar al banjo típico del bluegrass y una batería que marca un tempo alegre y bailable. Estos elementos le dan forma a una pieza que despierta la nostalgia y nos lleva directo a los años 50, a la época donde nacía uno de los géneros musicales definitorios del siglo XX. Esto resulta sorprendente, puesto que la canción fue lanzada en el año 2000. A pesar de la distancia temporal, Smith capta de manera magistral el sonido y el espíritu de los primeros rebeldes sin causa.
Ir a Arriba