• Hay canciones que llegan a lo profundo del alma y en cuestión de compases nos conmueven profundamente. Al escucharla somos espíritu y pensamiento, formas y colores que se mezclan con esa atmósfera surreal que nos invita a cerrar los ojos y a convertirnos en parte de los instrumentos que escuchamos, la voz que canta y, por supuesto, cada uno de los sentimientos que florecen ante nosotros. Esas canciones son poderosas, únicas, capaces de arrancarnos confesiones y robarnos algunas lágrimas. Este es el caso de Qué sería de mí, una maravillosa composición de Jesús Adrián Romero. Pertenece a la música cristiana pero te aseguro que con tan solo escucharla una vez, olvidarás cualquier prejuicio. ¿Quieres comprobarlo? ¡Acompáñame!
  • Hay una imagen antiquísima y sagrada que data del hombre indefenso que suplica de rodillas ante su Dios. Es la oración como búsqueda de consuelo y escape del mundo terrenal. Quizás esta imagen nos remonta a la fragilidad de ser humano; al infortunio golpeando las fibras del hombre, al mundo sacudido por una poderosa turbación. Sin embargo, Johann Sebastian Bach parece haber observado esa imagen y decidido conferirle la melodía de una plegaria respondida. Jesús, alegría de los hombres, es la voz de Dios como respuesta a la persona que eleva su plegaria muda al cielo y recibe la energía y fortaleza necesaria para avanzar.
  • Cuando se piensa en la música religiosa o la música católica es probable que a las personas le venga a la cabeza el Hallelujah de Georg Friedrich Händel incluso sin saberlo. Esta extraordinaria pieza ha sido heredada desde 1741 como canto, alabanza y celebración no solo del nacimiento de El Mesías, sino, como narración de la vida de Jesús de Nazaret. ¿Quieres descubrir de qué se trata? Sígueme y te mostraré el poder de esta encantadora plegaria.
  • Cuando la música duele y nos sumerge en su propia atmósfera, con sus reglas y sonidos, nos encontramos ante una creación singular y en la cual podemos encontrar consuelo y abrigo. Ese tipo de canciones son armonías que se introducen en la piel. A veces pueden pasar desapercibidas y durar toda una vida persiguiéndonos hasta llegar a nosotros. Y en ese momento, en ese maravilloso y único momento, entendemos que siempre la estuvimos buscando. Por ello, en esta oportunidad te traigo una de las más desapercibidas obras de Johan Pachebel, un canto en órgano a la música religiosa que habla con un sonido que llega directo al espíritu y es capaz de mostrarnos algo que creíamos perdido.
  • Una trompeta irrumpe como clamor, canto y gloria ceremonial. Los violines se unen a su voz y sentencian la marcha de un enlace legítimo ante los ojos de todos los presentes y, por supuesto, ante Dios. Su sonido forma parte del inconsciente colectivo de múltiples sociedades y su melodía nunca pasa inadvertida, pues es sello de unión y matrimonio. Acompáñame a desentrañar la célebre Marcha Nupcial de Felix Mendelssohn y descubramos juntos su encantador hechizo.
  • Permíteme llegar a tus oídos en esta oportunidad a través de este suave y sutil sonido que emula la voz que da vida a todas las cosas. Esta composición nos desarma en un segundo. Su melodía nos toca, una por una, todas las fibras del alma. No podemos detenerla. Frente a ella nos quedamos en silencio, hipnotizados, con los sentimientos floreciendo como las margaritas y los girasoles durante el otoño. Somos simples mortales y esto lo recordamos mientras escuchamos, pues cada nota y canto encierra nuestra humanidad en la gloria de un poema convertido en música. Acompáñame. Date la oportunidad de sentir al máximo la voz del ser humano implorando entre susurros el Ave María.
  • Hay voces que tienen el don de abstraer los problemas del mundo por un segundo. Suzanne Van Pelt es una de ellas. Con la suave melodía de su canto hace que desaparezcan las cargas terrenales, se desvanezcan los miedos y nos quedemos inmersos ante ese tenue sonido que pareciese venir de su propia alma. Amazing Grace no es una simple canción, es la puerta hacia la introspección y la meditación. Es una melodía hecha para escucharse en soledad, con el corazón abierto y la mente dispuesta a volar y a sentir profundamente.
  • Las dulces notas del ukelele nos llevan al paraíso. Es un hecho. El camino hasta las puertas del cielo debe de tener ese sonido tan frágil y tierno que casi nos hace flotar. Al escucharlas surge la sonrisa, se relaja nuestro espíritu y solo queda cerrar los ojos y dejarnos llevar por el tenue sonido de su música. Es precisamente este instrumento del que se vale MX7 Eventos para crear canto y alabanza en una misma tonada. Su voz nos transporta a un mundo en el cual se puede ser feliz con muy poco y en cualquier momento.
  • Kevin MacLeod ha creado una obra dramática y épica que nos convierte en protagonistas. Con tan solo escuchar los primeros segundos de ella nos sentimos parte de un lugar poderoso e imponente que nos recibe envuelto entre tinieblas. Sin embargo, casi de inmediato, un coro de voces va relatando, entre versos y armonías, una historia cambiante, que suplanta la oscuridad del recinto por imágenes de días pasados; días que, de una u otra forma, sentimos muy familiares y que estamos a punto de revivir. ¡Acompáñame a descubrirlos!
  • Salve Regina es la muestra más exacta de cómo una oración religiosa puede sacudir nuestra alma y acercarnos no solo a la espiritualidad, sino a un mundo más amable, profundo y armonioso. Esta preciosa melodía, cantada por Éxodo Música Católica, nos muestra el poder de una voz acapella que aparece compacta y decidida a levantarse por encima de todos los males terrenales y acercarnos, al menos por unos breves minutos, hasta un sonido que es plegaria, canto y alabanza al mismo tiempo.
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