• Si eres fan de los remakes y te gustan las propuestas musicales atrevidas no debes pasar por alto las piezas que han creado estos dos representantes artísticos. La fusión de ambos a resultado en piezas que están dando de qué hablar entre la crítica. La toma de decisiones audaces a la hora de recomponer canciones conocidas les ha otorgado una popularidad que ha renovado el interés acerca de este dúo. Por un lado, Kelle Maize es una cantante estadounidense que se lanzó al mundo de la música en 2007 con su álbum Age of femine. Con esta composición, fijó un estilo claramente rapero que no abusaba de la influencia callejera del género, sino que se ubicaba en un punto medio que agradó a la audiencia. Para el año 2011 la artista se había hecho famosa, en este punto, sus álbumes se descargaron más de 400.000 veces. Asimismo, la compañía J. Glaze Productions ha manifestado su profesionalismo de la mano de su creador y director Josh Glazer. Se trata de un músico que posee múltiples herramientas para componer debido a su amplio conocimiento en jazz, e instrumentos como el piano y la trompeta. Glazer ha trabajado como impulsor de artistas en el medio, pero también con colosos del tamaño de Pixar, Oxygen Network y ESPN.
  • Compartir música es uno de los actos más hermosos y liberadores del mundo. Al menos a mí me provoca siempre cierta esperanza y alegría descubrir a compositores que, en un acto de despojo, entregan a los demás su arte sin cobrarles ni una moneda. Tal es el caso de Kevin MacLeod, músico estadounidense que compuso más de 2000 canciones instrumentales y las puso a libre disposición de quien quiera usarlas o simplemente disfrutarlas. Pero lo mejor de todo es que estas excelentes composiciones están a la altura de los mejores músicos de series, películas y videojuegos. Sus piezas musicales son deslumbrantes y épicas, y por eso quiero invitarte a que apreciemos juntos esta maravillosa composición llamada “The Descent”.
  • Componer música para el cine, el teatro, la televisión o los videojuegos supone un gran reto para cualquier músico. A partir de un guion, o a veces incluso de la mera descripción de una escena, un lugar o un personaje, el artista debe producir sonidos que capten la intención del guion, es decir, poder traducir correctamente la profundidad de la letra en un componente arbitrario musical. Estas piezas no solo acompañan la imagen, sino que acentúan su atmósfera. Un experto en esta tarea es el compositor húngaro David Szesztay, un músico multinstrumentalista que, desde los 13 años, se ha dedicado a la composición de bandas sonoras para películas, animaciones, obras de teatro y comerciales. Szesztay logra, con sus composiciones, transmitir al espectador las emociones y el ambiente en que están inmersos los personajes. Su balada acústica “Adios” ejemplifica este rasgo de su propuesta musical.
  • Esta canción me recordó a las mejores melodías de Britain y Rameses B. Si quieres volver al pasado musical de una forma elegante y fresca debes escuchar la producción de David Szestay. Es un compositor e instrumentalista húngaro que se ha dedicado primordialmente a confeccionar piezas para el cine y la televisión. Según los críticos, uno de sus rasgos característicos es la versatilidad que muestra en el diseño de diversos géneros musicales como si estuviese en la época que los produjo. Tal virtuosismo se debe a los largos años de práctica que anteceden a sus actuales obras. Desde los 13 años el músico manifestó su inclinación escribiendo sus primeras composiciones. El teatro también fue una de sus grandes pasiones, por lo que estudió actuación y música de manera simultánea.
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