• Es difícil imaginar una pieza que en menos de cinco minutos pueda contar una historia tan íntima. La larga trayectoria del compositor Myuu parece ser el elemento distintivo que permite tal cosa. En esta obra, los sentimientos colisionan constantemente. El sonido va y viene, sufre y llora, nace y muere. Basta un instante para quedar seducidos bajo su efecto calmante y tranquilizador. Como música para relajarse y dormir es perfecta, pero su potencial va mucho más allá. ¿Quieres descubrirlo? Conócela. Te prometo que no te arrepentirás.
  • Ludwig Van Beethoven fue uno de los pianistas más trascendentales de su época y que, con el tiempo, ha llegado, a través de sus poderosas melodías, a cada rincón del planeta. En sus composiciones se mezclan lo que parecen pequeñas cápsulas de sentimientos, emociones y colores que transportan al oyente a un mundo creado a consciencia, pero que, al ser percibido por nuestros sentidos, se convierte en uno muy íntimo, dominado por nuestra imaginación y por la voluntad que poseemos para escucharnos a nosotros mismo y el rugir de nuestras almas en cada una de las pulsaciones que emite el piano en cada pieza.
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