• Gymnopédies es una clásica y nostálgica pieza tocada en el piano compuesta por el francés Erik Satie. Un instrumental que se mete en nuestro interior y nos hace reflexionar sobre nuestras elecciones y nuestra vida. Nostálgico, pasional, triste y melancólico son las sensaciones que deja tal pieza. Satie parece conocer los rasgos más humanos, aquellos que nos hacen ver la vida desde perspectivas inusuales. Él, un músico que cuya vida dedicó a crear música de cabaret y humorística, nos da un aplastante jugo de realidad a través de su Gymnopédies. Si necesitas música ambiente para relajarte y adentrarte en tus pensamientos bajar música clásica como esta es lo que debes hacer.
  • Hay bandas que crean himnos. Así, a secas, sin dilación, se muestran como melodías auténticas que se desprenden de toda vestimenta y se vuelven motivo de celebración allí donde logran invadir los parlantes. Son joyas poderosas que sin importar el contexto o el ambiente logran colarse y seducir al oyente: su ritmo es contagioso, se pega a los huesos y los obliga a moverse y a saltar; su sonido es una fiesta sin fin, nos traslada a su propio universo. Al escucharlos somos parte de algo más grande, vivimos, apenas por algunos breves minutos, un éxtasis que va más allá de la expresión y que se convierte en ruido y movimiento, en pasión y locura, en alma y corazón. Sí, hay bandas que crean himnos, The Spin Wires es una de ellas.
  • Edvard Grieg fue uno de los pioneros del romanticismo de la música clásica. Sus composiciones retrataron una visión muy personal de los colores y sonidos que representaban para él la existencia. Escucharlo nos pasea por mundos encantadores, creados para generar imágenes y formas sutilmente recreadas a través de la mezclas de instrumentos y esa capacidad única que tenía para inmortalizar las sensaciones y emociones entre compases, notas y partituras.
  • Si las aventuras pudieran sonar como un instrumental seguro lo harían como Clear Progress, una música de fondo que nació y vive para ser la banda sonora de una historia inspiradora. Una mezcla de indie-rock con mucho pop, y con sonidos parecidos a los usados en los audiovisuales que te presentan una nueva idea, un nuevo progreso, o incluso en temáticas infantiles. Una composición pensada para alegrar, para dar esperanza y regar el lado bello de la vida. Scott Holmes, un chico que poco se muestra, es de los músicos que adora compartir sus creaciones con el mundo y esta es una de sus maravillas.
  • “O Fortuna” es el primer movimiento de una de las obras musicales más emblemáticas del siglo XX, “Carmina Burana”, de Carl Orff. Esta obra es una adaptación musical de una serie de poemas medievales. Se trata de una composición de gran popularidad debido a su utilización en numerosas películas y series de televisión.

    Esta versión de “O Fortuna”, interpretada por el prestigioso MIT Concert Choir, capta toda la intensidad de la obra de Orff y, sin duda, te hará estremecer.

  • Los grandes artistas son aquellos que, constantemente, buscan empujar los límites de la creatividad y adentrarse en territorios nuevos. Buscan salir de la zona de comodidad para descubrir horizontes impensados. La versatilidad es, pues, uno de los rasgos de los grandes músicos, como Daniel H. Este compositor se mueve con total comodidad por géneros tan distantes como el reggae, la electrónica y la música clásica, con una sensibilidad única para cada género. Su música instrumental es perfecta para ambientar todo tipo de momentos. “More Love” es una postal sonora de melancolía y emoción.
  • Este compositor se describe a sí mismo como un creador compulsivo, y los que han disfrutado de su música apoyan dicha autocrítica. Scomber tiene una producción muy prolífica motivada por una línea sentimental que atraviesa toda su obra. Es por esto que no tiene miedo de sacar nuevas canciones. Se deja llevar por un mar de emociones. Los catálogos que arma para sus seguidores están divididos en nombres que clasifican sentimientos humanos. Algunos de los que podrás encontrar son Songs about love, Songs with a story o Songs with a conscience. Esto ya nos da una pista de lo que vamos a encontrar al escuchar la canción de hoy.
  • Ludwig Van Beethoven fue uno de los pianistas más trascendentales de su época y que, con el tiempo, ha llegado, a través de sus poderosas melodías, a cada rincón del planeta. En sus composiciones se mezclan lo que parecen pequeñas cápsulas de sentimientos, emociones y colores que transportan al oyente a un mundo creado a consciencia, pero que, al ser percibido por nuestros sentidos, se convierte en uno muy íntimo, dominado por nuestra imaginación y por la voluntad que poseemos para escucharnos a nosotros mismo y el rugir de nuestras almas en cada una de las pulsaciones que emite el piano en cada pieza.
  • En “Standing on the Edge”, K logra amalgamar una serie de recursos sonoros para crear una balada de múltiples capas de profundidad, tanto a nivel sonoro como a nivel lírico. Una canción que bebe directamente del sonido de artistas como David Bowie, Pink Floyd o Radiohead, pero con una personalidad propia, una potencia y una magnitud emocional que conmueven genuinamente. K nos presenta una propuesta que logra conjugar el sentimentalismo acústico con una producción futurista. Un tema introspectivo, perfecto para perderse en sus sonidos y propiciar un momento de meditación.
  • Johann Strauss II, quizás este nombre no te suene demasiado, sin embargo, estás ante el hombre cuyo título fue el rey del vals. No es poca cosa. Este compositor austriaco fue un genio capaz de crear obras íntimas que formaron parte de la historia de muchos lugares de su siglo y constituyen el armazón histórico de nuestra cultura. Disfrutar de su sonido, lejos de ser un placer, es una experiencia cautivadora que nos invita a danzar al compás de melodías embriagantes y dignas de constituir legado y eternidad de la música clásica universal. Atrévete a conocer su sonido y a penetrar allí en donde se construyó nuestro presente.
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