• ¡Oh, Canon! Grandiosa composición de Pachelbel que se apoderó de todos los espacios. Poco apreciada en su época, el único canon que compuso Pachelbel es ahora una de las piezas más reconocidas y amadas de la música clásica. Estas “voces” que se imitan crearon de los sonidos más celestiales, cuyas notas arrancan las emociones más puras de los oídos que tienen el privilegio de escucharlas. Descargar en mp3 esta obra maestra te hará volar cada vez que la pongas en reproducción. Si hay un instrumental clásico al que más se le ha cambiado el tempo, y al que más se le han realizado covers, es sin duda Canon.
  • “O Fortuna” es el primer movimiento de una de las obras musicales más emblemáticas del siglo XX, “Carmina Burana”, de Carl Orff. Esta obra es una adaptación musical de una serie de poemas medievales. Se trata de una composición de gran popularidad debido a su utilización en numerosas películas y series de televisión.

    Esta versión de “O Fortuna”, interpretada por el prestigioso MIT Concert Choir, capta toda la intensidad de la obra de Orff y, sin duda, te hará estremecer.

  • Johann Sebastian Bach, compositor germano y cantor tiene todas las credenciales para enseñar la mejor síntesis de ese término tan genérico que llaman clásico. Bach fue apenas uno de los músicos más importantes de su familia. Sus antepasados armaron una tradición mayor a 35 profesionales reconocidos en la historia musical. Su amplia obra ha sido catalogada como la que ha logrado hacer los arreglos más resaltantes de corriente barroca. Es ampliamente popular debido a las famosas fugas de Bach, un procedimiento de increíble complejidad que aparece en una gran parte de su producción. Sin embargo, en esta ocasión nos vamos a ocupar de revisar otra de sus composiciones conocidas que pertenecen a los conciertos de Brandemburgo.
  • No se puede pasar por el romanticismo musical sin detenerse en Fréderic Chopin. Sus composiciones encierran el espíritu más nostálgico de este movimiento. La mayoría de sus obras son extensamente conocidas tanto por profesionales como inexpertos. Y es que la sencillez y belleza de sus piezas permiten que el público pueda disfrutarlas sin tener estudios profundos. El estilo musical que marca en cada una de sus creaciones se entiende con el alma.
  • Para apreciar la música actual es preciso empaparse de aquello que denominan clásico. Educar el oído es uno de esos detalles que ha perdido importancia por el ascenso de corrientes populares que niegan el pasado. Pero lo cierto es que se muestra como una labor necesaria entender lo clásico para hacer críticas adecuadas. Es por esto que añadimos al repertorio a Mozart, un representante que se debe repasar obligatoriamente en la historia de la música. Este fue un compositor y pianista nacido en Viena que realizó más de 600 piezas distribuidas en múltiples modalidades. Tal fue la influencia de su obra que Beethoven lo tomó como uno de sus grandes maestros. Ahora nos dedicaremos a revisar una composición ampliamente reconocida en el mundo de las artes llamada Allegro. Incluso los que no tengan una biblioteca musical muy rica podrán identificar este tema tarareándolo con gran fluidez. Ha sido utilizada para películas importantes y como fondo para un sinfín de actividades como el ballet, la danza contemporánea y bailes fusión.
  • Dentro del romanticismo musical, es común que destaque Beethoven debido a su vida tan particular. Sin embargo, existen otros que se han dejado a un lado en el gusto de las mayorías. Un ejemplo de ello es Johannes Brahms, un compositor perteneciente al romanticismo clásico. Junto a Beethoven y Bach, constituyen la trinidad de los mejores músicos de la historia. A continuación, escucharemos una de las piezas que lo hicieron tan famoso en su época y ahora.
  • La marcha turca es el nombre que se le ha otorgado en la jerga popular a la sección final de la sonata para piano número 11 de Mozart. Es quizás una de las piezas más famosas del compositor austriaco, por lo que se ha versionado en múltiples ocasiones. Esta pieza no solo ha sido seleccionada para hacer adaptaciones, sino que también figura en varios ámbitos de las artes. En el cine, es común escuchar la onceava sonata, y lo mismo se aplica a la danza, especialmente el ballet. De modo que vamos a ahondar en este tema que ya conoces.
  • Sin temor a equivocarnos podemos afirmar que “Para Elisa” es una de las piezas más conocidas de Beethoven. Esto no solo se debe a su belleza compositiva sino a que ha generado cierta polémica. El nombre femenino que figura en su título ha dado mucho de qué hablar. Son diversas las opiniones acerca de a quién dedicó el músico este tema. Unos dicen que estuvo inspirado en una pequeña aprendiz llamada Therese, que, por un error de transcripción, terminó siendo Elise. Sin importar su procedencia, es una de las obras más tiernas de la música.
  • Cuando se piensa en la música religiosa o la música católica es probable que a las personas le venga a la cabeza el Hallelujah de Georg Friedrich Händel incluso sin saberlo. Esta extraordinaria pieza ha sido heredada desde 1741 como canto, alabanza y celebración no solo del nacimiento de El Mesías, sino, como narración de la vida de Jesús de Nazaret. ¿Quieres descubrir de qué se trata? Sígueme y te mostraré el poder de esta encantadora plegaria.
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