Descripción

Detén todo lo que estés haciendo. De veras. Confía en mí. Si miras por la venta verás que la noche está cayendo. ¿No es así? Bien, dale play a Night life y veamos qué pasa. ¿Lo sientes? Escucha ese sonido estridente de la guitarra que anuncia el ascenso de la luna, el manto oscuro de la noche extendido sobre los edificios, la magia de la vida nocturna que brota desde la tierra y se manifiesta en forma de luces de neón, autos a toda velocidad, personas moviéndose hacia los bares y el ruido que viene del otro lado de la puerta, esa a la que ahora te diriges y estás a punto de cruzar, ahora no te detengas, date la oportunidad, sigue el ritmo. ¡Vamos allá!

The Spin Wires inicia con energía. Nada se reserva, nada esconde, se muestra tal cual es y en menos de veinte segundo se presenta y entra a la fiesta. Los reflectores le dan, de golpe, en la cara. La gente baja la voz súbitamente hasta convertirse en murmullos. Sí, esa es la atención que demanda su sonido.

La voz de Tyson Prince, el vocalista, tiene su propio tempo. Al inicio va lento, como si vagara por una ciudad que es suya y le ofrece aliados y enemigos, fiesta y locura, todo en un mismo lugar mientras transita las aceras y guiña un ojo a una hermosa mujer de cabellos rizados. Sin embargo, de un momento a otro, Tyson corre y salta, no espera a nadie, su voz se fusiona con el ritmo de los instrumentos y no tiene tiempo para desperdiciar. Tampoco lo tiene Joe Grasso, el baterista, ni R.J Porter, el bajista, sus fieles compañeros de la noche que aceleran el sonido de sus instrumentos y les arrancan la potente melodía de Night Life, un retumbe veloz y adictivo, cargado de una energía que se replica en todos los cuerpos hasta hacerlos bailar gracias a su composición progresiva, repleta frases cortas,  imágenes precisas y acordes divertidos.

Night life no va con rodeos, es clara en sus intenciones, al escucharla inmediatamente nos sentimos en un automóvil que acelera a 120 kilómetros por hora a través de la autopista y deja que el aire helado de la medianoche se filtre por la ventana del copiloto. Su personalidad es voraz, todo lo quiere y a todos desea atraer en una vorágine de baile, sudor y cerveza; fiesta, luces y oscuridad, los escenarios perfectos para escuchar esta oda a la vida nocturna, madre de toda oportunidad y creadora de las aventuras más estimulantes.

The Spin Wires ha creado un himno que encierra en dos palabras y transmite una sensación liberadora, repleta de vida, juventud y juego. Este canto alimenta todos los deseos de la noche, muestra el eco más profundo de la vida nocturna y es el reflejo fiel de que una canción puede no solo crear una fiesta, sino ser el motivo por el cual seguirla con mayor pasión. Atrapa a sus oyentes y los lleva a pasear a través de su propio concepto de la ciudad y lo que es vivirla durante la noche. Su música sirve para crear una atmósfera absolutamente absorbente y hechizante a la cual todos deseamos pertenecer.

Por todo esto, esta banda de Búfalo, New York, siempre logra sus objetivos a la perfección. Aunque poseen grandes influencias del punk, se autodefinen bajo el rock bailable, un género que les da flexibilidad y les traza una dirección fija que los obliga a componer canciones que sean capaces de mover a las personas e invitarlas a sumarse a la diversión, al baile, a las risas, al goce y a los sueños. Sus ambiciones nunca son modestas y, sin lugar a dudas, lo logran en cada oportunidad.

Porque ¿quién te dijo que no puedes bailar con música libre de derechos? The Spin Wires es el ejemplo perfecto de que se puede descargar música increíble para llevar a todas partes y hacer de ella una pieza irremplazable en esa ciudad repleta de aventuras y que se levanta colosal a la espera de que vayas a disfrutar de Night life, ¡atrévete a seguir el ritmo!