Descripción

Algunas canciones nos transportan a lugares del pasado, otras, a momentos y emociones intensas, pero solo unas pocas y privilegiadas melodías son capaces de reconstruir ante nuestros ojos los recuerdos de la infancia. Canción de cuna de Cesare es una de esas composiciones que dicen más de lo aparente. Su sonido juguetón y risueño nos invade con una facilidad aterradora. Como si fuésemos niños, caemos víctimas de una curiosidad genuina, de un desenfado permanente, de una alegría contagiosa que no dudamos en utilizar para explorar el mundo de colores, texturas y formas que crea este instrumental relajante.

Al pasearnos por esta pieza, descubrimos sus matices melódicos y los contornos rítmicos que la convierten en una canción especial. Sus instrumentos, lejos de ofrecernos una integración premeditada, trabajan en sincronía espontánea, como hacen los amigos, especialmente los que llevan mucho tiempo juntos. Así, descubrimos que, luego de la alegría y la relajación, la amistad es otro elemento que se encuentra presente en este instrumental. Esto queda manifiesto en la forma en que se unen, reemplazan y sustituyen los instrumentos conforme avanza la composición. Las notas, arreglos y melodías se mueven como una sola y construyen una atmósfera dinámica y relajante ante la cual no podemos hacer otra cosa sino disfrutar con auténtico placer.

Y es que esta composición es una verdadera joya. ¡Sabes que es así! Su melodía es tan variada y divertida que perfectamente podría ser el soundtrack de una película fantástica o contentarse con sonorizar extractos de una obra cinematográfica tierna, amable y gentil. De hecho, convergen tantos instrumentos y cambios en ella que no es un error afirmar que su ambición no tiene límites. Piano, flautas, violines, trombones, ¡vamos!, su sonido convoca a una orquesta entera para ayudarnos a narrar esa historia que vamos construyendo con el poder de la imaginación y la fuerza de los sueños.

Así, mientras más escuchamos, con mayor precisión identificamos los cambios de esta pieza. De la amistad y la alegría pasamos a la aventura. Las flautas introducen elementos interesantes que suena a fantasía, a viaje épico, al destino que aguarda y los senderos que han de ser explorados. Tantos elementos se conectan y danzan ante nuestros oídos que somos víctimas de un profundo y dulce éxtasis. El mundo parece distinto, los colores se vuelven más vivos y la sonrisa se dibuja con una facilidad abrumadora.

Esta energía fantástica se transforma rápidamente en sosiego y diversión. Los entornos, al igual que los ambientes y atmósferas, cambian constantemente. Cada instrumento le agrega su toque a la melodía y la desvían hacia una nueva dirección que, acercándonos al final, sabe a último obstáculo, a dudas y deseos renovados de lucha, a determinación y a la energía final para dar el último paso hasta el destino.

Entonces la música adquiere aires épicos. Todos y cada uno de los instrumentos resuena con todas sus fuerzas, como un grito precioso que conmueve el espíritu, la mente y el corazón. Su sonido anhelante nos guía hasta ese final de cuento de noche cálida. Avanzamos, decididos, sabiendo que desde el primer segundo hemos recorrido una dimensión nueva, un paraíso auditivo, un entorno capaz de crearnos una ilusión tan hermosa que al llegar a su final, solo una palabra nos queda grabada en la boca: «gracias, gracias, gracias».

Mil gracias por la aventura y por la oportunidad de disfrutar, en un corto tiempo, una melodía preciosa. Esta maravillosa música relajante es digna de guardar en el cofre de los tesoros. No la pierdas por nada del mundo, mantenla cerca, muy cerca, la vas a necesitar. Usa nuestra opción de descargar gratis y llévala contigo a todas partes, nunca sabes cuándo necesitarás un sonido que ambiente esa aventura que estás por vivir.

Si has llegado hasta aquí y, al igual que a este servidor, esta canción te ha llegado intensamente al corazón, por favor, deja un comentario contándonos qué te ha parecido. ¡Gracias por acompañarme hasta aquí! Espero que tu camino mantenga este sonido invaluable que te ha traído hasta aquí.