Descripción

Sobre un manto de hierba verde y el follaje de árboles frondosos, con sus ramas abiertas y sólidas, hay una capa de nieve acompañada por brisas heladas que todo lo cubre y pinta de blanco y escarcha. Es el invierno quien se pasea por la tierra, a sus anchas, y vuelve hielo todo lo que toca. Eterno condenado a no poder acariciar jamás aquello que ama, su destino es contemplar por siempre el mundo que esconde debajo de sí mismo.

Aunque, conforme avanza el tiempo, un violín despierta un sonido que parece la voz de Dios: se eleva desde las cavernas de la tierra e intenta alcanzar las nubes y el sol. Más que un grito es un despertar, una potencia que arrasa con el frío, derrite el hielo y reencuentra al invierno, por un segundo que dura apenas el cambio de estación, con su amante, la primavera.

Hoy quiero compartir contigo una de las piezas más famosas de Vivaldi, el primer movimiento de Las cuatro estaciones, Primavera movimiento Allegro, un concierto para violín y orquesta que, desde el primer momento, logra describir a la perfección ese cambio que sufre la naturaleza cuando hace la transición de una estación a otra y que logra seducir las fibras más hondas de nuestros sentimientos, pues rememora el tiempo, la juventud, la belleza y el florecimiento de la vida misma.

Sin duda alguna el violín es el protagonista de esta obra majestuosa que se desenvuelve con especial mimo a la hora de crear una atmósfera genuina y construir sonidos que se asocien a los ruidos de la naturaleza mientras es alterada por la llegada de la primavera. Cada movimiento de violín, su intensidad y tono, representa, de forma literal, el sonido del bosque, las flores y los árboles regresando a un estado de florecimiento y perfecta belleza. No hay duda alguna de que esta composición describe la grandeza de todos los componentes de la primavera, sus mutaciones y cambios, la vida y las nuevas oportunidades.

Es cierto que el violín aparece como la voz principal en este concierto, pero no es ni de lejos el único instrumento de cuerda frotada en escena. El violonchelo y la viola acompañan esta creación y multiplican el despertar de la vida con notas bajas y altas, fuertes y finas que aparecen constantemente para brindar el contraste, el fondo y la variedad de sonidos propios de esta estación.

La melodía que produce el movimiento Allegro de esta pieza es acelerada, en cada pestañeo florecen los campos, las flores irradian, los sonidos se hacen vivos y armoniosos, el cielo se despeja y los rayos multicolores del sol penetran la tierra hasta bañarla de un calor reconfortante. La fusión de estos instrumentos, que trabajan como un equipo perfecto, narra cada segundo del ciclo que sufre el mundo en esta estación, nada le es ajeno y a todo le da una melodía perfecta.

Es por esta razón que Las cuatro estaciones está ideada para ser un concierto de violín y orquesta, pues, como su nombre lo indica, no solo conmemora el avance de las estaciones, empezando por la primavera, el verano, el otoño y termina con el invierno, sino que se esmera por atrapar los sonidos que despierta cada una de estas etapas. Esto se debe a que Vivaldi fue uno de los pioneros de la música programática, aquella capaz de describir y evocar imágenes, lugares, colores y situaciones con su sonido, lo cual hace maravillosamente y no descansa hasta que cada detalle sea preciso.

Si nos concentramos, al escuchar el progresivo avance de esta obra, encontraremos esos elementos descriptivos que la hacen única y la llevaron a ser la composición más trascendental de Antonio Vivaldi. No hay un solo sonido que no intente atrapar al oyente y transportarlo a los sentimientos ideados para experimentar calor o frío, renacimiento o melancolía, amor y duelo. Esto lo logra maravillosamente porque, aunque se desconoce si su autoría es real, a Vivaldi se le atribuyen una serie de poemas que conforman la firma en papel que narra con letras los sonidos que arrancan de los instrumentos.

Esta obra de la música clásica es perfecta y única, marca el progreso y define el inicio de lo que hoy en día escuchamos. Al escuchar Primavera Movimiento Allegro podrás experimentar una fusión de componentes e instrumentos que te pasearán por un mundo de significados. No hace falta ser un gran conocedor de la música clásica para penetrar en el lenguaje oculto que posee esta obra, puesto que, como la literatura, ella habla con una voz diferente para cada persona y su estado de ánimo. Así que procura tenerla siempre a mano y no olvides que puedes descargar música gratis para disfrutar todos los días sin importar el lugar en el que te encuentres.