Descripción

En esta ocasión, Cardinal Line nos invita a pasear por una atmósfera muy diferente, cargada de significado, entusiasmo y una voz poderosa con aires de lamento y complicidad. A ella le acompañan algunos instrumentos que, obedientes, se inclinan ante su voluntad y fungen como sirvientes de sus cambios y variaciones hasta generar esa perfecta sensación del frío ruso, un frío absoluto, que todo lo abarca y que adquiere significado cuando descubrimos el nombre con el cual han bautizado la canción: Snow Queen, una pieza de hard rock melódico, perfecta para esos días en los que necesitas inspiración y una buena rola para drenar tu estado de ánimo.

Inmediatamente al iniciar la canción, un frío torrencial llega hasta el oyente: parece remoto, apartado, pero, al instante, un piano solitario se mezcla a esa atmósfera, dejándolo de fondo, y pasando a tener el protagonismo con sus notas aisladas, casi como si representara la voz de la brisa que sopla en aquel páramo de hielo y que bruscamente es silenciado por el sonido de Cardinal Line con su batería potente y violenta, y su guitarra suelta, despreocupada y decidida a fusionarse con el sonido que acompaña.

Aquellas notas de piano que parecen haber desaparecido, renacen no del fuego, sino de la brisa y el hielo que se levanta en forma de pausa y dan paso a una voz delicada, incluso dolida, que acuna en su seno un pesar silencioso y que narra, cual cuenta cuentos, a los páramos helados y al oyente quien, por casualidad, se encuentra allí justo ahora. Tina Leys es quien produce esa voz hechizante y seductora que se escabulle entre los instrumentos y los utiliza para hablar acerca de una historia de tiempos pasados sumergidos entre desiertos de hielo y parajes de soledad, nieve y estrellas.

Tina nos va envolviendo con su voz y la historia a la que da vida. Conforme las palabras se van uniendo, ella se convierte en una reina de hielo que aparece con grandes extensiones de suelo cubiertas del blanco y la escarcha que producen los copos de nieve, gruesos y pesados, que caen a su alrededor. Mientras esto sucede, ella parece no percatarse de esto, pues su atención se encuentra en los instrumentos  y en cómo estos se adaptan al anhelo de sus palabras, al dolor de su significado, al grito desesperado por sacar de su cuerpo esos sentimientos que va expulsando a través de una voz segura, decidida y, por encima de todo, madura.

Escuchamos la historia de la Reina de la Nieve, en una voz cuya estructura melódica absorbe la potencia del hard rock y disfruta llegando a un curo armonioso que sirve para apaciguar el sonido de la guitarra, aunque no puede sostenerlo por mucho tiempo y le da varios espacios para que se luzca con unos solos poderosos, cargados de pasión y que se superponen con la letra de la canción, especialmente en esos momentos en el que la letra parece acercarse al clímax.

De esta forma, toda la composición entra en armonía y concordancia. Los sonidos se ajustan a la necesidad de expresión y el mimo por los detalles permite que el oyente desee repetir una y otra vez esta melodía proveniente del eterno invierno y que encierra entre sus versos algo ajeno al hielo, y es que Cardinan Line logra crear un pedacito de ritmo, anhelo y energía, una llamarada de fuego helado que penetra en los sentidos y los invita a disfrutar de una experiencia maravillosa.

Snow Queen es imposible de evadir, no se puede quedar intacto al escucharla y si quieres descargar música gratis, este es el momento: disfruta del sonido del invierno y acompaña a sus compositores en una entrega fantástica, cargada de potencia, pasión y el fuego helado del invierno.