No hay palabras que alancen para describir un sonido que proviene del alma. Por eso, solo puede ser padecido en primera persona. Disfrutar de la narración melódica que sigue esta acompasada oda a la melancolía puede llegar a ser el bálsamo para aquellos que estén sufriendo de pena, tristeza o nostalgia en este momento. Atrévete a conocerlo.

Un único y añorante sonido desgarra el aire, el tiempo y el espacio. Es la primera nota de Pathétique, una obra que descompone nuestros sentimientos de forma majestuosa. Al escucharla podemos palpar la tristeza, incluso perdernos en esa atmósfera de profunda nostalgia y cargada melancolía que va creando entre compases. Cada nota del piano es un destello de luz hacia nuestra propia oscuridad. Mientras somos hipnotizados por su sonido, descendemos a nuestras tragedias y recuerdos de un pasado que nos conmueve violentamente y que, gracias a esta melodía, reconstruimos con profundo cariño.

 

En esta composición, Chopin narra emociones que escapan de las palabras. La facilidad con la que sacude nuestro interior es aterradora. En un par de minutos caemos ante su sonido y somos presas de lo que despierta en nosotros. Por ello, irremediablemente, esta es una canción del alma, una composición para escuchar con los ojos cerrados y así sentir al máximo aquello que guardamos en nuestro mundo interior.

A lo largo de mi vida he encontrado refugio en esta composición. Durante los momentos de profundo dolor y tristeza ha sido el bálsamo que me ha permitido reflexionar sobre mi propia realidad y aquello que estaba viviendo. En cada ocasión esta melodía aparecía de una forma sublime. Sin dudarlo pronunciaba su canto en medio de la habitación silenciosa y me llevaba a lo profundo de mi mente. Volé con su melodía, aprendí de mi dolor y reconstruí mi vida con su mágico murmullo de notas frágiles y nostálgicas.

En esos momentos reflexionaba acerca de una vieja costumbre del ser humano en que todos caemos en algún momento. Se trata de la facilidad con la que escuchamos música que potencia aquello que sentimos. Aunque lo ideal sería desprendernos de esas sensaciones en lugar de potenciarlas, —especialmente si están asociada a emociones negativas, como la tristeza—, por alguna razón necesitamos escuchar canciones que vayan en sintonía con lo que padecemos y es por ello que Pathétique es una opción realmente útil para muchas situaciones. Su sonido es limpio, rítmico, relajante y natural. La forma en que se desarrolla está repleta de notas encantadoras y armónicas que le confieren una adormecida calma, una tranquilidad casi dolorosa, como si fuese un suspiro que engulle el mar.

De esta forma nos movemos entre sus compases y nos resulta inevitable sentirnos en medio de una conversación con un fiel amigo. Su sonido nos narra una historia extrañamente similar a la nuestra. Nos reconforta y hiere en partes iguales; nos sentimos expuestos y resguardados, somos presas de las contradicciones pero eso es precisamente lo que nos confiere este sonido: la oportunidad de sentir nuestras turbaciones y dolores en medio del silencio.

Si estás atravesando una situación difícil o por un momento en el que necesitas meditar y reflexionar acerca de tus siguientes pasos, Pathétique es lo que necesitas. El sonido del piano tiene un lenguaje universal que rompe cualquier barrera y conecta con nosotros e interpretamos su melodía con el corazón abierto. Por eso, esta sonata calará hondo en tu interior en cuestión de segundos.

Considera darle una oportunidad a esta maravillosa pieza. La puedes descargar esta música clásica y dejar que suene en tu reproductor mp3 hasta que conectes con esos pensamientos, recuerdos y momentos que tanto esperan tu presencia. Recuerda que puedes contarnos en los comentarios tus experiencias, ¿conocías esta canción?, ¿te ha servido en algún momento difícil? ¡Queremos saberlo! Te leeremos encantados.